El Tercer Ojo, la ubicación secreta de nuestro sexto sentido

Los sabios hindúes conocen desde hace tiempo el tercer Ojo… ¿ Será realmente un poder secreto que todos poseemos ?

 

El Tercer Ojo hace honor a su nombre : nos permite ver lo que nuestros ojos no pueden ver. Es nuestro "ojo interior" o "ojo del alma".

Sobre todo está presente en la tradición y la cultura hindú, pero hoy cada vez más culturas a través del mundo reconocen más o menos su existencia.
 

El ojo del conocimiento, una "herramienta secreta"
 

Nuestro tercer ojo o "ojo del conocimiento" se encuentra al nivel del sexto chakra, en la frente, entre las cejas.

Es la razón por la cual, en la India, las divinidades y los santos son a menudo representados con una marca redonda sobre su frente: representa el tercer ojo.

Por supuesto, este ojo no es visible. Es una "herramienta secreta" que sólo puede ser controlada con esfuerzos constantes y con un trabajo espiritual importante. Debe, sobre todo, ser entendido como un "órgano sutil", símbolo de la capacidad de nuestro espíritu a percibir una realidad invisible, más sutil.

Nuestro cinco sentidos nos permiten percibir la realidad a través de la vista, el oído, el gusto, el olor y el tacto. Pero disponemos también de un "sexto sentido" : nuestro tercer ojo. El que nos abre la puerta hacia una realidad invisible, hacia una percepción muy fina de nuestro mundo.
 

Los chakras – puertas hacia el mundo exterior
 

Para entender la importancia del tercer ojo, hay que saber que concide con el sexto Chakra.

Como ya sabrá seguramente, los chakras representan centros de energía vital. Su nombre significa "rueda" en Sánscrito. La función de los chakras es la de transmitir nuestra energía vital (o "prana")  y la de asegurar el movimiento perpetuo en esta "red energética" que es absolutamente indispensable.

Segén la tradición india y tibetana, el cuerpo humano cuenta con varios miles de chakras, pero los más importantes son 7, localizados a lo largo de la columna vertebral.

Los 7 chakras captan la energía de nuestro entorno y la transforman en energía necesaria para nuestro cuerpo espiritual y físico. Aseguran así el intercambio energético entre nuestro "ser profundo" y el entorno exterior. Los chakras están en constante movimiento, giran sin cesar como "ruedas" (de ahí su nombre en sanscrito).

Los chakras están conectados a la red de energía vital del cuerpo y cada uno de ellos están vinculados a una dimensión psicológica y espiritual del ser humano.

Así :

El primer chakra es el "chakra de la raíz". Está situado al nivel del perineo y está vinculado al sistema linfático, al metabolismo pero también a nuestro lado "pies en la tierra", a la gestión del día a día, al sentido práctico.

El segundo chakra está situado entre el ombligo y el pubis al elemento del Agua y regula el aparato reproductor inmunitario, así como la sexualidad.

El tercer chakra es el "chakra solar", situado al nivel del plexo. Está asociado al sistema digestivo y al elemento Fuego. Gestiona la confianza en uno mismo, las emociones y la capacidad a ocupar su lugar en sociedad, en el seno de la familia, etc.

El cuarto chakra es el "chakra del corazón", situado en el centro del pecho. Está asociado al elemento Aire y gestiona el sistema circulatorio y los pulmones. Está también asociado al Amor, en el sentido de amor por una pareja, pero también en el sentido más amplio : amor de los demás, de la vida y de nosotros mismos.

El quinto chakra es el chakra de la garganta. Situado, como su nombre indica, al nivel de la garganta, es el centro de la comunicación y de la expresión de la creatividad y de la intuición.

El sexto chakra es el chakra frontal o "el tercer ojo del conocimiento". Situada entre las cejas, está vinculado al sistema nervioso, a la percepción visual. Representa el centro de la inspiración divina y de la consciencia profunda.

El séptimo chakra se llama el "chakra coronal" o "chakra del cielo".  Está localizado sobre la cabeza y está asociado a la glándula pneal y a las actividades intelectuales. Está considerado como el centro de realización del ser humano. Es el chakra supremo.

La función del tercer ojo

El ojo del conocimiento o el tercer ojo situado al nivel del sexto chakra tiene una función muy precisa : su misión es conectarnos con una sabiduría divina a la que todos podemos acceder, en principio.

Cuando este chakra funciona perfectamente, favorece la intuición, el espíritu claro así como la toma de decisiones.

Es también de él que depende nuestro discernimiento, nuestra capacidad a interpretar de manera justa los mensajes que percibimos del mundo exterior.

Todos venimos al mundo con nuestros 5 sentidos y con esta herramienta adicional, el tercer ojo que es de alguna manera, "la síntesis" de todos nuestros sentidos. Nos permite, no sólamente recibir las sensaciones y los mensajes, sino sobre todo, darle un sentido más sutil, más profundo, ver más allá de lo que nosotros vemos.

Pero, aunque esta herramienta existe en cada uno de nosotros, es compleja y la mayoría de la gente ¡ no serán nunca consciente !

Es una herramienta que pide ser descubierta y desarrollada progresivamente. Y es importante saber se puede realizar a cualquier edad.

 

Abrir su tercer ojo

Existen por supuesto, ejercicios específicos (de tradición hindú) que favorecen la apertura del tercer ojo y del chakra correspondiente. Pero la apertura de un chakra no hay que tomárselo a la ligera. Estos ejercicios deben ser realizados con el acompañamiento de una persona experimentada.

Dicho esto, fuera de estos ejercicios más bien "técnicos", ya podemos dar un primer paso – fácil - hacia la apertura del tercer ojo : siendo conscientes de su existencia y dándole importancia.

Todos los días, sin saberlo, utilizamos este "ojo de la sabiduría" : utilizamos nuestra intuición, nuestra creatividad, buscamos la inspiración y encontramos ideas que parecer surgir de la nada.

Una buena parte de estas intuiciones nos llegan vía nuestro tercer ojo. Una buena parte de las preguntas que nos hacemos sobre la vida y sobre las experiencias, están favorecidad por nuestro tercer ojo.

Cuando nos preguntamos por qué algo ha sucedido o cuando intentamos ver más allá de las apariencias, estamos utilizando nuestro tercer ojo.

Cuando escuchamos más de lo que hablamos, cuando observamos atentamente a los demás y todo lo que pasa a nuestro alrededor, utilizamos el tercer ojo. Agudizar su sentido de la observación es una manera de estimular el tercer ojo.

Esta herramienta "secreta" sólo pide ser utilizada : cuanta más confianza le depositemos, más se desarrollará y más podrá servirnos en el día a día.


Hasta muy pronto.
Su amiga,



 

 

 

 

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