Hola, le doy la bienvenida a mi página,
me llamo Melania, tengo 68 años.

 

Si esta página existe hoy,  es gracias a mi nieta. Es ella quien me convenció para crearla, porque según ella :

 
« Hay demasiada gente infeliz en el mundo
y no puedo dejar a un lado
todas estas miserias sabiendo
que tu puedes remediarlo ! »

 

Por eso, juntas decidimos ayudar a la gente a través del mundo, vía Internet.

Efectivamente, hasta hoy, he hecho todo lo que está en mi mano para ayudar a los demás. Vivo en Francia en un bonito pueblo desde hace más de cincuenta años. Le confieso que no controlo las nuevas tecnologías, pero confío en mi nieta para que podamos aportarle felicidad y alegría a cada uno de ustedes. Antes de esta página, ayudaba a muchas personas del mundo entero por correo pero ahora, gracias a Internet, voy a poder ayudar a mucha más gente aún.

Por eso, hoy, estoy lista, más motivada que nunca e impaciente por trabajar con usted para su bien y el de su familia.

Sé que me necesita y también sé que soy capaz de curar sus males, por eso le propongo mi ayuda sincera de todo corazón.

Pero estoy convencida que tiene cantidad de preguntas sobre mí y que desea saber quién soy yo realmente, por eso aquí tiene mi historia en unas líneas. Le dejo que la descubra...

Nací en Francia pero mis padres eran rusos de familia modesta. Por mi físico comprobará que soy de origen griega... ¡ Una gran mezcla de culturas ! Cuando era pequeña no me daba cuenta de la suerte que tenía de tener una familia como la mía. Es decir, culturalmente tan enriquecedora. Pero mucho más tarde, me di cuenta que, a parte de mis increíbles padres, tenía también una abuela extraordinaria que creía en los poderes que poseemos y que están escondidos en los más profundo de nosotros. Su don era sencillo y fantástico: ayudar a los demás. Hoy, sé que era esa su misión en la tierra. No paraba de repetirme que, como ella, un día yo estaría al servicio de la gente, que tenía poderes pero aún no sabía utilizarlos.

Honestamente, en ese momento no sabía de que poderes se trataba, pero ahora puedo decirle que he descubierto en mí a lo largo de los años, una fuerza increíble. Y créame, se lo agradezco al cielo todo los días. Ahora, sé que Dios me ha confiado este Don para ayudar a los demás y que la misión de mi abuela era enseñarme a controlarlos. Y esto por el bien de todos, lo entendí enseguida. No puede saber lo placentero que es utilizar todos los días estos conocimientos y me haría muy feliz aportarle mi ayuda como lo hacía mi abuela.

Pero le contaré cómo he descubierto que esta sabia mujer tenía razón sobre mi don :

Estaba intrigada por la cantidad de personas importantes que le visitaban.

Por eso, una mañana, le pedí permiso a mi abuela para instalarme a su lado durante estas famosas visitas. Y fue entonces cuando me llevé una gran sorpresa. A lo largo del día, descubrí que mi abuela tenía poderes reales y lo primero era escuchar y, en algunas palabras, entender lo que no iba bien. Explicaba de manera clara lo que había que hacer para que los problemas se resolvieran. A veces, lo confieso, me costaba entender lo que ella explicaba porque yo sólo era una adolescente y ella utilizaba palabras bastante complicadas.

Pero lo que había retenido eran los rostros que cambiaban entre las visitas, sombríos y tristes se volvían luminosos y tranquilos. Me parecía impresionante poder ayudar estas personas, aconsejarlas, rezar por ellas y con ellas y sobre todo conocer tantos rituales. Pero no me veía capaz, todo lo contrario. Sin embargo, mi abuela me decía todos los días « ¡ Tu también, puedes hacerlo, tienes un don ! ¡ Pero debes saber una cosa : mis conocimientos son tu riqueza y te los transmitiré en tiempo y en hora !  ».

Un día, yendo al mercado con ella, vi una mujer sentada en el suelo cerca de un muro, su ropa estaba rota y no estaba bien alimentada. Me paré a su altura y miré a mi abuela con aire triste.

Mi abuela se giró hacia mí y me dijo : Puedes ayudarla si es tu voluntad ». « ¿ Cómo ? » le respondí. « Dale una moneda ».

Me dió una moneda de 20 Copeca. Pero antes, murmuró algunas palabras a la moneda deslizándola entre sus manos. Después me la dió y yo me acerqué a la mujer, le cogí suavemente la mano y le di la moneda. Tomando su mano, sentí como una sensación de calor intensa. Después, un minuto más tarde, sentí que mi abuela me cogía por los hombros y me decía suavemente « Ya está, ahora deja que las cosas pasen ». Me alejaba sin para de girarme porque no podía dejar de mirar a la mendiga.

Algunas semanas más tarde, cuando volvimos al mercado y que pasamos cerca del muro, donde estaba la mujer pobre, constaté que ya no estaba allí. Estabamos comprando verduras cuando una persona me cogió por el brazo « ¡ Señorita, muchas gracias, que Dios la proteja ! ». Estaba sorprendida y casi un poco asustada, hasta que reconocí a la mujer. Si tardé tiempo en reconocerla es porque ya no llevaba la ropa rota, sino un vestido muy bonito sencillo y de color. Su rostro mostraba una gran sonrisa. Me explicó que su vida cambió en poco tiempo ! Había encontrado un trabajo y todo se arreglaba poco a poco para ella.

Estaba asombrada y ésta fue mi primera iniciación ! Es así que como cuando tenía 15 años mi abuela me abrió la puerta de sus secretos. ¡ Había tantas cosas que descubrir ! Y delante de mí, había un gran trabajo personal para desarrolar mis poderes. Pero lo más importante era entender que en cada encuentro, en cada experiencia, enriquecía mis talentos y probaba mis capacidades. Mi don se convirtió  en mi verdadero trabajo y mi en mi pasión.

Mi abuela dejó este mundo hace ya mucho tiempo, pero siento que ella está muy cerca, a mi lado. Estoy feliz de tener este don cada día y es para mí una bendición.

Por eso le digo : « ¡ Créame ! ¡ Puedo ayudarle ! Siempre estaré a su lado ».
 

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Con toda mi amistad,

 

 

 

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